Cualquiera que sea su fuente, el estrés requiere que lo afrontemos, es decir, que hagamos esfuerzo cognoscitivo y conductuales para manejar el estrés psicológico.
Los psicologos distinguen entre dos tipos generales de afrontamientos:
- Afrontamiento directo:
Que se refire a esfuerzos intencionales por cambiar una situación incomoda, tiende a estar orientada al problema y a concentrarse en el problema inmediato. Cuando estamos amenzados, frustados o en conflicto, tenemos tres opciones básicas de afrontamiento directo: Confrontación, negociación o retirar. Por ejemplo: cuando nuestras necesidades o deseos se ven frutrados podemos tratar de eliminar los obstáculos entre nosotros y nuestras metas, también podemos retirarnos de manera singular, cuando somo amenazados podemos tratar de eliminar la fuente de la amenaza ya sea atacándola o escapando de ella.
- Afrontamiento defensivo:
Se refiere a diversas formas de autodaño que proporcionan un medio de proteger nuestra autoestima y reducir el estrés. Este tiende a orientarse hacia la emoción y a concentrarse en nuestro estado mental. Por ejemplo: akregresar al estacionbamiento descubre que alguien ha dañado su carro nuevo y ha avandonado la escena. en tales situacones mucha gente adopta atomáticamente los mecanismos de defensa como forma de afrontamiento.
Que buena publicacion! me acabo de dar cuenta que cuando tengo estres utilizo el Afrontamiento Defensivo... Publiquen má cosas!! :)
ResponderEliminarme gusto esta publicación, sin saber cuando tenemos estres utilizamos estos afrontamientos y ni cuenta nos damos
ResponderEliminar